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Archive for 28 octubre 2011

Nube de palabras en Paradigma

octubre 28, 2011 Deja un comentario

 

 

 

 

 

 

Categorías:Notas

Pre Venta de Steve Jobs, la biografía.

octubre 25, 2011 Deja un comentario
Categorías:Notas

Entrevista a Cristina Bajo

octubre 21, 2011 Deja un comentario

Cristina Bajo nació en córdoba en 1937. Fue maestra rural y se despeñó en diversos oficios. En 1995 se publicó el primer libro de la saga los Osorio, titulado Como vivido cien veces,  al que siguió En tiempos de Laura Osorio, La trama del pasado, y Territorio de penumbras. Su estilo, sunarrativa, las escenas y los personajes de una mujer que escribe la historia.

¿Leyó alguna de las novelas históricas de autores argentinos que se publicaron últimamente? si es así ¿cuál disfrutó más o qué autor le parece que se desenvuelve mejor en ese terreno?

Sí, casi todas. Me gustan mucho y pondré sus nombres por orden alfabético: Belgrano Rawson, Florencia Bonelli, Gloria V. Casañas, Luis Carranza Torres, Jorge Castelli, Julia García Mansilla, Mercedes Giuffré, María Rosa Lojo, Mabel Pagano y Julio Torres. Seguro que recordaré otros cuando haya entregado el cuestionario.

Personalmente, me gusta que la novela histórica no sólo tenga épica y romance, sino también veracidad histórica. No me agradan los que escriben siguiendo la tendencia del momento: feminista, indigenista, revisionista. No es lo mismo creer fehacientemente en una de estas corrientes – como sucede con los que he nombrado y muchos que no alcanzo a nombrar-, que embanderarte en el género porque está de moda. Los que leemos mucho en seguida lo captamos, y eso enrarece la lectura, le quita convicción.

En una entrevista, la autora Florencia Bonelli dijo “Hay una escritora argentina llamada Cristina Bajo que es genial; en sus novelas, el romance se mezcla con los acontecimientos históricos de mi país y resultan fascinantes”. ¿Tiene algún tipo de contacto con otros autores argentinos que escriben dentro del género?

Tengo la suerte de tener amigos entre ellos. Algunos los conozco personalmente y los he recibido en mi casa: María Rosa Lojo, Jorge Castelli, Carranza Torres, Florencia Bonelli, Lucía Gálvez (a quien considero historiadora, más que novelista); he pasado fines de semana en la casa de campo de Julio Torres y a su vez, Mabel Pagano viene a quedarse en mi casa varias veces al año. Con Julia García Mansilla, Mercedes Giuffré y Gloria V. Casañas nos escribimos siempre, como amigas y les tengo un especial cariño. A Belgrano Rawson lo conozco sólo por sus libros.

  ¿Cuál considera que es la proporción ideal entre ficción y realidad en una novela histórica?

Aquí tendría que hacer la diferenciación entre historia novelada, novela histórica y novela de época. Prefiero las dos últimas, aunque no me desagrada leer biografía “inventadas”: El “Oro de los Césares” de Julio Torres, sobre la vida del fundador de Córdoba; “Yo, Luis de Tejeda”, de Carranza Torres, sobre la vida del primer poeta argentino; “Martina Chapanay” –entre otras vidas de mujeres argentinas- de Mabel Pagano, o esa especie de coloquios de Jorge Castelli en “El delicado Umbral de la Tempestad” y “Las campanas de la revolución, me han gustado mucho. Sin olvidar La princesa Federal y otras novelas sobre los Mansilla de María Rosa Lojo, que son excelentes. Pero la libertad -en cuanto a la trama novelística- que da el hacer novela histórica, como Bonelli, Giuffré, Casañas, García Mansilla, es más atractiva para mí. En cuanto a la última, la novela de época, desearía que fuera diferenciable para el lector, pues los acontecimientos históricos se desdibujan en ella, de manera que no aportan casi nada pero pueden confundir al que la lee. 

¿Hubo algún acontecimiento histórico de nuestro país que la haya marcado particularmente y que la haya llevado a escribir dentro de este género?

Sí; la época de nuestras luchas civiles, con el asesinato de Dorrego y la aparición de Rosas. Los caudillos, los intelectuales de esos años, el asesinato de Quiroga y la resistencia de las provincias a la hegemonía del puerto, marcaron mis novelas de la saga de los Osorio, que más que la historia de una familia, es la historia social de una época.

Pero también me fascina la Edadde Oro de Córdoba, el interregno entre los siglos XVII y XVIII, con la Compañíade Jesús en su apogeo, la Universidad, el Colegio Monserrat –que retiene su prestigio desde hace 4 siglos-, la arquitectura que nos distingue, y el virrey Sobre Monte que hizo de nuestra ciudad una de las más adelantadas de América del Sur y de nuestra provincia, la que con más escuelas o pequeños centros de enseñanza contaba desde Centro América hasta Tierra del Fuego. De esa época es mi novela “El Jardín de los venenos” y varios de los cuentos histórico-góticos de “Tú, que te escondes”. Pero tengo capítulos comenzados, que continuaré cuando termine con la Saga de los Osorio, que comprenderán otros episodios anteriores y posteriores a “El jardín de los venenos”.

¿Qué opina del libro electrónico?

Personalmente, soy bibliófila y coleccionista, y amo el libro por su presencia física. Pero creo que es una buena opción para viajes o para gente que no tiene espacio para bibliotecas.

¿Está escribiendo ahora? ¿Podemos preguntar qué?

Estoy armando la cronología para mi próxima novela, y poniendo en orden algunos capítulos ya escritos, que serán la continuación de “Territorio de Penumbras”.La Saga de los Osorio se extenderá en dos libros más: uno que abarque desde el año 1843, hasta la muerte de Camila O´Gorman, y el último, desde ese hecho hasta 1852, con la caída de don Juan Manuel de Rosas. No tengo el título para el 5º tomo –el próximo- pero suelo encontrarlos cuando menos lo espero.

Nuevo formato y editorial

octubre 16, 2011 Deja un comentario

Sale todo Paul Auster en edición de bolsillo

Histórico de Anagrama, ahora lo edita Seix Barral, del grupo Planeta, que en Frankfurt obtuvo los derechos para publicar su obra completa en edición de bolsillo.

Ñ. 14 de octubre de 2011

Es, hasta ahora, una de las noticias mas fuertes que se escucharon en la Feria del Libro de Frankfurt: Paul Auster se muda, en parte, a la editorial Seix Barral, del grupo Planeta, que se quedó con los derechos para relanzar la obra completa del escritor en ediciones de bolsillo . Será un lanzamiento simultáneo en España y en América Latina, el 3 de febrero de 2012, el día en que Auster cumple 65 años. Histórico de Anagrama, voceros de esta editorial dijeron que “seguirán publicando los libros de bolsillo hasta que caduquen los contratos firmados”. Y más: Anagrama publicará el año próximo la última novela de Auster, que se llamará Diario de invierno.

En el negocio, Seix Barral se quedará también con los derechos digitales.La Biblioteca Paul Auster estará conformada por 30 títulos, entre ellos la poesía completa del escritor . Así, Seix Barral se garantiza unos 10 mil puntos de venta en España y otros 1600 en América Latina. Y aunque nadie quiso hablar de cifras, el pase del año sería de 1 millón de euros. Para Jorge Herralde, editor de Anagrama, el cambio tiene un impacto mayor desde “lo simbólico-sentimental que desde lo económico”. Para el grupo Planeta, este proyecto “permitirá que la obra de Auster resulte accesible para un público mayoritario en todo el ámbito de habla hispana”.

En otro orden, la búsqueda de nuevos formatos para seguir vendiendo historias es uno de los ejes de esta edición de la Feria del Libro de Frankfurt.

El gran Gatsby , la novela de Scott Fitzerald, en versión para videojuego, y una adaptación de la trilogía Millenium (Stieg Larsson) al formato de novela gráfica son apenas dos ejemplos.

+Leer libros de Paul Auster

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Auschwitz en el cine y la literatura

octubre 15, 2011 Deja un comentario

ADN. La Nación. 14 de octubre de 2011
Por Cecilia Macón

Representar el horror

La convocatoria al silencio después de Auschwitz ha sido uno de los principios más ignorados. El mandato de que la representación de hechos que parecían ir más allá de cualquier desventura de la imaginación obliga a transformar el respeto en mutismo generó, en cambio, una controversia sustanciosa sobre los modos alternativos de aproximase a esos hechos. Los debates sobre la legitimidad del uso de material de archivo, sobre la opción por modos realistas, melodramáticos o cómicos atraviesan el cine, la literatura, las artes plásticas y la propia disciplina histórica.

Testimonio en resistencia , de Philippe Mesnard, reconstruye el modo en que ese pretendido silencio se transformó en una superposición incontrolable de disputas. El primer objetivo del libro es mostrar la multiplicidad de representaciones cinematográficas y literarias que encarnan la voz del testigo. El segundo consiste en refutar la posición del italiano Giorgio Agamben sobre la cuestión.

Mesnard -especialista en Primo Levi y profesor de la Universidad de Marne-la-Vallé- organiza su argumento en cuatro modelos sobre los modos de narrar el genocidio nazi: una tradición realista, una simbólica, la llamada configuración crítica y la escritura pática. El realismo refiere al análisis de obras tan distintas como Vida y destino (1960) de Vasili Grossman, El universo concentracionario(1946) de David Rousset, la visión de Noche y niebla (1955) de Alain Resnais, Lacombe Lucien(1974) de Louis Malle, o la tradición representada por Portero de noche (1973) de Liliana Cavani.

La estrategia simbólica, en cambio, opta por privilegiar la transmisión sobre la exactitud de la representación. Allí se citan los textos de Michael Borwicz, la elección de relatar el Holocausto a través de los ojos de los niños – El Rey de los Alisos (1970), de Michel Tournier, o El tambor de hojalata (1959), de Günter Grass-, la visión distanciada pero que a la vez se sostiene en un vínculo con emociones a través del poder de la metáfora e, incluso, las reconstrucciones del propio Primo Levi, el autor de Si esto es un hombre .

La configuración crítica, por su parte, se sostiene en el reconocimiento de que siempre resta una parte irrepresentable del genocidio. Aquí textos de un sobreviviente como Tadeusz Borowski se cruzan con Sin destino de Imre Kertész (1975) y Charlotte Delbo con su trilogía Auschwitz y después (1965-1971).

Finalmente, la escritura pática -atravesada por la emoción- es, extrañamente, muy difícil de encontrar en los sobrevivientes. W o el recuerdo de la infancia (1975), de Georges Perec, ocupa aquí un lugar fundacional. Con su alternancia entre autobiografía y ficción, el libro del francés abre una estrategia presente en Muestra de infancia (1976) de Christa Wolf, y la película Shoah (1985) de Claude Lanzmann.

Una de las grandes virtudes del libro de Mesnard es que no aspira a construir una narrativa de progreso sobre los modos en que se representa el Holocausto. No hay ninguna pretensión de afirmar que, por ejemplo, la sofisticación de Perec sea superior a los intentos de la década del 50.Testimonio en resistencia esquiva con eficacia esta tentación que frecuentemente conlleva una suerte de conformismo sobre la pretendida complejidad de los artefactos contemporáneos. Otro de los hallazgos consiste en ser capaz de encontrar en muchas de las obras registros distintos. Este camino evita que Mesnard se limite a observar cómo sus ejemplos encastran prolijamente en cada una de sus categorías.

Sin embargo, hay una zona del texto en la que la reflexión teórica se debilita. A lo largo del desarrollo del argumento contra Giorgio Agamben -enfatizado en el prólogo del argentino Daniel Feierstein-, el autor sostiene que, en trabajos como Lo que queda de Auschwitz , el filósofo italiano habría atentado contra la legitimidad del testigo. En la presentación de Mesnard, el señalamiento de Agamben de que el sobreviviente no es alguien que pueda testimoniar el momento mismo del horror, es decir, el de la muerte en la cámara de gas, implica una devaluación del testigo que resulta inmoral. Es extraño que no se advierta que este señalamiento tiene por objeto señalar la naturaleza paradójica del sobreviviente -es la única voz con que contamos aunque no padeció el horror en sus últimas consecuencias-, pero también su deber moral de aproximarse a la experiencia de quienes fueron asesinados y cremados. Se trata de una paradoja destinada más a potenciar que a limitar al sobreviviente. Tal vez la lectura de Mesnard demuestre que, en alguna medida, su propio texto tenga pretensiones realistas: disuelve en este punto las paradojas y las ambigüedades en que terminan por sumergir los genocidios.

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Llueve en un pueblo

octubre 10, 2011 Deja un comentario

Fue empleado de varias librerías, ávido lector y autodidacta, Luis Lozano ganó la edición 2011 del premio Clarín de novela.

Luis Lozano “Lo lúdico es fundamental para mí”
Ñ. 07 de octubre de 2011
Por Jorgelina Nuñez

El hombre que dice haber elegido la tranquilidad del pueblo cuando habla de Bolívar, su ciudad natal, y las ventajas de vivir en un lugar donde uno puede arreglarse con muy poco y el tiempo sobra, no parece el escritor que urdió la trama de la obra que acaba de ganar la edición 2011 del Premio Clarín de Novela. Acaso porque resulta difícil imaginar que en ese escenario de la pampa bonaerense, con una formación que no transitó las academias ni los recorridos teóricos que llevan de un autor a otro, de una categoría a otra, haya concebido una historia de una sutileza tal que parece la prolongación de un argumento borgeano. Y sin embargo, así es, porque el deseo de leer y la necesidad de escribir se abrieron paso en su vida desconociendo límites y se le impusieron más allá de cualquier circunstancia.

“Como lo que más me interesaba era leer –dice Luis Lozano al inicio de esta entrevista con Ñ– busqué los medios que me lo permitieran. En la casa de mis viejos, casi no había libros. Para procurármelos y leer a mi antojo, me hice empleado de varias librerías”. Antes de recorrer ávido las estanterías de Fausto, Riverside y Eudeba durante los años que vivió en Buenos Aires, había conseguido la representación en Bolívar del recién salido Página/12. “Trabajaba dos horas por día y el resto lo dedicaba a leer y escribir, hice lo que más me gustaba y resultaba más fácil. Claro que esa formación caótica y autodidacta me dejó grandes huecos de ignorancia que nunca terminaré de salvar. Pero también tiene sus ventajas: la posibilidad de apropiarme de los textos de manera irreverente y de conocer autores y obras por puros golpes de intuición o llevado por la curiosidad. Así fui armando mi propio mapa de lecturas”.

De aquellas épocas doradas de lectura apasionada, le queda la nostalgia de lo que había por delante, “la dicha de pensar que tenía todo por leer” y también la escritura de un ensayo que leyó en la Universidad del Claustro, en México, hace unos años y que lleva por título toda una declaración de principios: “ Elogio de la ignorancia” .

Llevado por el mismo impulso de ir buscando aquí y allá su destino, vivió también en Mar del Plata (“revolvía los puestos de canje de libros en la Avenida Luro y así leí literatura de la mejor sin conocer la importancia de sus autores”) y en Santiago de Chile donde trabajó para Ril Editores. Pero volvió a Bolívar, como quien regresa a una tierra de promisión porque en su pueblo el tiempo es largo y la soledad de la pampa, un ámbito tan desnudo como ideal para desarrollar la imaginación y escribir historias. Esas que muchas veces construye con las anécdotas que le cuentan los vecinos o los alumnos de los talleres de escritura.

Pintarás tu aldea

¿Es por eso que “Lloverá sobre nosotros” está ambientada en un pueblo?

Bolívar está presente porque de allí son los personajes, pero la idea de Vieytes, el protagonista, es montar una suerte de teatro comunitario mediante la representación de veinticuatro horas en la vida de un pueblo que va a transcurrir en otro lugar: Providencia, tan pequeño que es apenas un caserío. Allí compra el único hotel y las casas aledañas, y demuele las paredes de manera que las construcciones de toda la manzana queden conectadas. Monta una especie de escenario real y convoca a un viejo conocido, Gauna, para que lleve el registro de lo que va a ocurrir.

¿Y para qué lo hace?

Vieytes es un personaje misterioso, de adolescente ejercía una gran influencia entre sus amigos y conocidos, entre ellos Gauna, el narrador. Un buen día, desapareció del pueblo y no se supo más de él, al punto que lo creían muerto. Algunos tuvieron noticias de que vivía en México, vinculado al teatro. Cuando regresa, el proyecto teatral le sirve de excusa porque en el fondo trama una venganza personal. En realidad, está poseído por un delirio místico, se siente un dios, o al menos, un demiurgo, y se cree con el poder de darles libertad a las personas para que sean lo que quieran por un día. Como en el carnaval antiguo, donde se invertían los roles, aquí el cartonero del pueblo, por ejemplo, se convierte en el presidente de la Sociedad Rural; el cura párroco en jefe de la estación de trenes; la profesora de matemáticas en dueña del cabaret. De esa manera, se dispararían los sueños de cada uno, pero también los traumas y las miserias. Yo creo que ahí se pone en evidencia cuánto de juego de rol tiene lo que nosotros creemos que es esencial o constitutivo de cada uno. Lo cierto es que actuamos situaciones, roles, muchas veces ni siquiera estamos convencidos de ellos, pero asumimos que nos pertenecen o que somos eso.

¿La escritura podría ser eso, un juego de rol?

No lo sé exactamente. Habría que ver hasta qué punto uno no escribe para otorgarles a sus personajes esa posibilidad… Es gracioso: durante todo el tiempo de la escritura tuve una fuerte conciencia de que yo estaba jugando. Lo lúdico es fundamental para mí a la hora de escribir. Por eso hay en la novela una serie de señales que Vieytes cifraba y Gauna descifraba en el cuaderno de notas donde lleva el registro de lo que va ocurriendo en Providencia. Fue un juego que me dio mucho placer poder manejarlo, aunque esto suene casi infantil. Me gustaba porque parecía que Vieytes manejaba a Gauna, pero yo lo manejaba a Vieytes.

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Tomas Transtömer, el ganador

octubre 7, 2011 Deja un comentario

El poeta sueco Tomas Tranströmer, Premio Nobel de Literatura 2011
ABC.  06 de octubre 2011
El poeta sueco Tomas Tranströmer ha ganado el Premio Nobel de Literatura 2011, según ha anunciado hoy la Academia Sueca. El escritor sucede al hispanoperuano Mario Vargas Llosa, que logró el galardón el pasado año. La Academia ha decidido galardonar a Tranströmer «porque, a través de la condensidad de sus traslúcidas imágenes, nos aporta un acceso fresco a la realidad»

Tomas Tranströmer nació el 15 de abril de 1931 en Estocolmo. Sus padres, Helmy y Gösta Tranströmer, eran maestra de escuela y redactor respectivamente. Tras terminar el bachillerato en 1950 en el centro de enseñanza secundaria Södra Latin, comenzó sus estudios en Historia de la Literatura, Psicología e Historia de las Religiones en la Universidad de Estocolmo, materias que formaron parte de su licenciatura en 1956.

Después de haber completado sus estudios académicos fue contratado como asistente en el departamento de psicometría de la Universidad de Estocolmo en 1957. Al año siguiente se casó con Monica Bladh. Entre los años 1960 y 1966 trabajó como psicólogo en la prisión juvenil de Roxtuna, en las afueras de Linköping. En 1980 fue contratado por el Instituto del mercado de trabajo (Arbetsmarknadsinstitutet) en Västerås.

Tranströmer sufrió una apoplejía en 1990 que en gran medida lo privó del habla. Después de haber publicado poemas en diferentes revistas, Tranströmer publicó en 1954 el libro «17 dikter», uno de los debuts más destacados de la década. Ya aquí se nota el interés por la naturaleza y la música que caracteriza una gran parte de su producción. Con las siguientes colecciones de poemas «Hemligheter på vägen» (1958), «El cielo a medio hacer» (2010) y «Klanger och spår» (1966) confirmó ante los críticos y el resto de los lectores su posición como uno de los principales poetas de su generación.

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